Las abogadas de Mauro Icardi acusan a Ana Rosenfeld de obstruir una resolución judicial y de utilizar la mentira al afirmar que Wanda Nara había consentido el viaje de las niñas a Miami, cuando en realidad se opuso expresamente.
Se critica la forma en que Rosenfeld maneja el caso, sugiriendo que sus argumentos son absurdos y que su defensa se basa en la mentira, lo que agrava la situación legal de Wanda Nara.