Elba Marcovecchio, abogada de Mauro Icardi, califica la situación como "gravísima" y explica que cuando un juez autoriza un viaje al exterior para menores judicializados, se debe detallar el itinerario y los datos de contacto, lo cual no se cumplió con el viaje a París.
Afirma que el padre (Icardi) no sabe dónde están sus hijas y que si la situación fuera a la inversa, Wanda Nara sería duramente sancionada. Critica que la autorización fue para Milán, no para París, y que Wanda no pidió el permiso correspondiente para este último destino.