El gobierno reconocido internacionalmente de Yemen atacó el aeropuerto de Sanaa, controlado por rebeldes hutíes, para evitar el aterrizaje de un avión iraní. El gobierno calificó el acto como "traicionero y brutal" y advirtió que responderá con todos los medios disponibles.
Los hutíes, en guerra con el gobierno desde 2014, respondieron atacando el aeropuerto de Abha en Arabia Saudita y advirtieron a las aerolíneas que eviten sobrevolar el espacio aéreo saudí, responsabilizando a Riad por el bombardeo en Sanaa. Este incidente amenaza con romper la tregua de 2022.
El conflicto en Yemen ha dejado cientos de miles de muertos y una grave crisis humanitaria. Los rebeldes controlan la capital y gran parte del norte, mientras el gobierno domina el sur.