Se rememora el partido en Wembley en 1966 como el inicio de la gran rivalidad futbolera entre Argentina e Inglaterra.
Se recuerda a Roberto Perfumo y su humildad al considerar que no sabía cabecear, a pesar de ser un gran jugador.
Se rememora el partido en Wembley en 1966 como el inicio de la gran rivalidad futbolera entre Argentina e Inglaterra.
Se recuerda a Roberto Perfumo y su humildad al considerar que no sabía cabecear, a pesar de ser un gran jugador.