Elio se acerca a Joyería El Tazador para vender un anillo búlgaro y un reloj que le pertenecieron a su exesposa, con la esperanza de comprarse el reloj deportivo que siempre soñó.
Elio y su exesposa terminaron en buenos términos, y ella le devolvió los objetos. Ahora busca obtener efectivo para su anhelada adquisición. El joyero le informa que también venden relojes, incluyendo modelos Rolex, y le ofrece una cotización por sus pertenencias.