El tifón Bavi, ahora considerado tormenta tropical severa, azota China, provocando intensas lluvias, fuertes ráfagas de viento y oleaje elevado en amplias zonas del país. Las autoridades han advertido sobre la continuidad de estas condiciones climáticas adversas en los próximos días.
Como medida preventiva, se han implementado evacuaciones masivas, con más de 2.200.000 personas retiradas de sus hogares solo en Yedian, una de las mayores movilizaciones registradas en la región ante la aproximación de un ciclón tropical. Se han impuesto restricciones en el transporte, clases, trabajo y actividades recreativas en las localidades expuestas al fenómeno.