Fuertes ráfagas de viento de hasta 120 kilómetros por hora han azotado Filadelfia, provocando daños en viviendas, edificios e infraestructura urbana. El fenómeno también ha causado cortes y daños en instalaciones eléctricas.
Equipos de emergencia trabajan para restablecer los servicios y evaluar los perjuicios. Las autoridades han instado a la población a extremar precauciones ante la posibilidad de nuevas condiciones meteorológicas adversas.