Se presenta una nueva devoción popular: "Santa Mirta, patrona de la selección". Esta figura surge en la casa de Mirta Legrand, combinando cábalas y talismanes en un fenómeno que recuerda a la iglesia maradoniana.
Se recrea un ritual similar al de una iglesia, con frases y cantos que mezclan lo futbolístico con lo religioso. La "Santa Mirta" se presenta como un amuleto de buena suerte para la selección argentina, generando un ambiente de fervor popular.