El director técnico de la Selección Argentina, Scaloni, expresó orgullo por el desempeño del equipo en la semifinal del Mundial contra Francia, destacando que, a pesar de ser un rival formidable, Argentina demostró ser el mejor equipo del mundo.
Se enfatizó el compromiso, la generosidad y el espectáculo que brindan los jugadores, quienes hacen parecer fácil lo difícil. La clasificación a la final del Mundial se considera un lujo y una responsabilidad para los elegidos, resultado de un proceso que comenzó hace años con una idea clara y fiel.
Los jugadores resaltaron la importancia de la actitud del equipo desde el principio hasta el final, reconociendo la dificultad del encuentro pero afirmando haber hecho lo necesario para pasar. Se mencionó que estar entre los cuatro mejores del mundo es meritorio, pero el objetivo es la final.