Se debate sobre las posibles sanciones para los hinchas que se peleen en el estadio, incluyendo la posibilidad de ser expulsados y perderse la final.
Se reconoce la dificultad de controlar a los hinchas cuando están mezclados, a diferencia de situaciones donde hay separación entre aficiones.
Se espera que la seguridad intervenga para separar a los involucrados y evitar que el conflicto escale.