El Servicio de Seguridad Federal de Rusia desmanteló un presunto ataque terrorista en Moscú, relacionado con el contrabando de drones ucranianos. Se detuvieron 35 drones y se investiga una empresa que transportaba baldosas de origen español, donde se habrían ocultado armas.
Los investigadores sospechan que los drones fueron importados clandestinamente a Rusia y que se utilizaban para realizar ataques dentro del propio territorio ruso, con el objetivo de desestabilizar al país.