Se rememora la histórica rivalidad entre Argentina e Inglaterra en el fútbol, comenzando por el gol de Grillo en el Mundial de Suecia 1958 y la expulsión de Rattín en Wembley 1966. Se destaca la Guerra de Malvinas como un punto de inflexión en esta rivalidad, que se intensificó con la figura de Diego Maradona.
El último partido entre ambas selecciones se jugó en el viejo Wembley en 2005, un amistoso que Inglaterra ganó 3 a 2. Lionel Messi no participó en ese encuentro debido a una suspensión, marcando su debut en la selección posterior a ese partido. Se anticipa que el próximo encuentro será el primero de Messi contra Inglaterra.