El gobierno británico ha integrado cuatro videojuegos en el entrenamiento militar oficial, permitiendo a los soldados practicarlos durante su jornada laboral. Además, el Reino Unido será sede de los primeros Juegos Internacionales de Esports de Defensa, con la participación de militares de países como Canadá y Polonia.
Estas competencias buscan desarrollar habilidades clave como la coordinación mano-ojo, la comunicación bajo presión y el trabajo en equipo a través de pantallas, destrezas esenciales para pilotos de drones en el contexto bélico actual.
Paralelamente, el gobierno británico prepara una campaña nacional para que los hogares se preparen ante posibles inundaciones, climas extremos y ciberataques que podrían afectar servicios básicos como la luz, el agua o las comunicaciones, reconociendo la creciente difuminación de la línea entre paz y conflicto.