Se propone modificar la ley de manejo del fuego, aclarando que la protección de bosques nativos no se toca. La reforma de 2020, impulsada por Máximo Kirchner, extendía restricciones a campos agrícolas y bosques implantados.
El objetivo es no castigar al productor que es víctima de un incendio, ya sea accidental o provocado por terceros, y diferenciarlo de quien provoca un incendio intencionalmente para cambiar el uso del suelo.
La normativa mantendrá la sanción al incendiario intencional, pero evitará que recaiga sobre el productor inocente.