Se expresó preocupación por el alto consumo de alcohol entre los hinchas ingleses, considerado un riesgo mayor que las banderas de Malvinas, cuya exhibición fue criticada por la ministra Monteoliva como provocación.
Se señaló que la prohibición de las banderas de Malvinas podría ser contraproducente, generando una reacción contraria y un mayor fervor patriótico. Se destacó la importancia de controlar el consumo de alcohol para garantizar la seguridad en el evento.