Se discute la situación económica de los policías bonaerenses, quienes a menudo deben realizar trabajos adicionales como delivery para complementar sus salarios.
Se menciona que un policía de la UTOI, con 5 años de antigüedad, podría ganar alrededor de 800 mil pesos, pero muchos ganan menos, lo que los impulsa a buscar ingresos extra en sus horas de franco.
Se resalta que esta práctica, si bien legal, puede ser riesgosa y generar tensiones, especialmente cuando se portan armas reglamentarias.
La precariedad laboral y salarial de las fuerzas de seguridad se presenta como un reflejo de la crisis económica del país.