El FBI ha calificado el partido Argentina-Inglaterra como el de mayor riesgo del Mundial debido a la potencial conflictividad entre las hinchadas.
Como medida preventiva, se implementará un reforzamiento policial de 1600 efectivos y controles de ingreso diferenciados para ambas aficiones.
Se prohibirá el ingreso de banderas o prendas con mensajes políticos, como los alusivos a las Islas Malvinas, buscando evitar provocaciones.
Además, 13 ciudadanos argentinos con antecedentes violentos han sido identificados y se les aplicará la medida de "tribuna segura", impidiéndoles el acceso a estadios en el presente y futuro.