La parrilla argentina de Alberto Abate en Londres se prepara para el partido entre Argentina e Inglaterra con todas las reservas agotadas. La demanda es tan alta que se instalará una segunda pantalla para que todos los presentes puedan disfrutar del encuentro.
La clientela es mayoritariamente argentina, aunque también hay ingleses. Abate menciona que incluso familiares de argentinos, como el esposo de una manager o el novio de su cuñada, son ingleses, lo que genera un ambiente de camaradería.