Se detalla el imponente operativo de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra, que involucra al FBI, policías de ambos países y autoridades de Estados Unidos. Se monitorea el evento desde una base secreta del FBI en Virginia, calificado como de "alto riesgo".
El operativo incluye medidas antidrones, 35 especialistas del FBI para prevenir disturbios y un refuerzo significativo de agentes. Se duplicará la presencia policial, con 1.600 efectivos confirmados por la ministra de Seguridad, Alejandra Montiel. Se advierte sobre cánticos y banderas prohibidas, así como sobre mensajes en camisetas relacionados con la guerra de Malvinas.
Se implementarán accesos diferenciados para hinchas argentinos e ingleses, y se prevé la presencia de policías de civil para mantener el orden dentro del estadio, donde los hinchas estarán mezclados. Se estima que hay 33.000 personas potencialmente conflictivas.