La Organización Marítima Internacional (OMI) ha exigido formalmente que el Estrecho de Hormuz se mantenga libre de peajes o gravámenes económicos, en estricto cumplimiento del derecho internacional. La OMI se opone firmemente al cobro de tasas por el paso a través de estrechos utilizados para la navegación internacional.
La máxima autoridad marítima advirtió que no existe base legal para introducir peajes obligatorios en el estrecho, ante las intenciones de Washington y Teherán de aplicar restricciones. Esta postura surge en un escenario crítico donde la parálisis del Golfo Pérsico amenaza con colapsar el comercio global.