La selección noruega fue recibida en Oslo tras su participación en el Mundial, donde realizaron el tradicional "remo vikingo".
El evento, que tuvo lugar en el Palacio de Hacienda, contó con la presencia del Príncipe y destacó la prolijidad y sincronización de los participantes.
Se mencionó que Noruega tuvo el mejor mundial de su historia y fue el seleccionado más simpático, recibiendo un cálido homenaje a su regreso.