Miles de personas se reunieron en Oslo para recibir al equipo de Noruega, apodado "los vikingos", tras su participación en el Mundial de Fútbol. A pesar de haber sido eliminados en cuartos de final, el equipo fue la revelación del torneo y cautivó al mundo.
El recibimiento incluyó cánticos y el tradicional "remo vikingo", marcando el ritmo de la multitud y mostrando el entusiasmo de los aficionados por el desempeño del equipo.