Se reflexiona sobre el polémico gol de la "mano de Dios" de Maradona a Inglaterra en el Mundial de 1986, interpretándolo como un acto de justicia divina tras el gol no cobrado a favor de Inglaterra en la final de 1966.
Se menciona que, en la época, la tecnología como el VAR no existía, lo que permitía que decisiones arbitrales discutibles tuvieran un impacto definitivo en el resultado. Se resalta la carga política del partido, dado el contexto de la Guerra de Malvinas.