Se denuncia que algunos laboratorios internacionales buscan extender los monopolios de medicamentos más allá de la ley de patentes de 20 años, lo que eleva los precios.
La competencia de laboratorios argentinos permite producir medicamentos de igual calidad a precios más accesibles, generando un ahorro significativo para el sistema de salud. En 2023, este ahorro superó los 2.200 millones de dólares.