La previa del partido genera una mezcla de energía y nerviosismo entre los argentinos, quienes recurren a diversas cábalas para influir positivamente en el resultado.
Incluso en el ámbito de la televisión, se observan comportamientos supersticiosos, como tocarse partes del cuerpo, reflejando la tensión y la esperanza depositada en la selección.
La conductora menciona que su compañera Estefi se tocaba los huevos por las dudas, evidenciando la máxima tensión y la creencia en que todo vale para atraer la victoria.