Se analiza la tendencia a mezclar la política con el deporte, especialmente en relación con la selección argentina de fútbol. Se sugiere que hay un intento por parte de facciones políticas de apropiarse del éxito deportivo.
La falta de éxito en esta apropiación lleva a críticas. Se menciona que figuras públicas como Florencia Peña han opinado sobre la "desclasificación" de ciertos personajes, evidenciando la politización del tema.