Se proyecta que el índice de inflación de junio se ubique en torno al 1,8% o 1,9%, manteniéndose por debajo del 2%. Este dato se alinea con las proyecciones del REM del Banco Central y el índice de la Ciudad de Buenos Aires, que también anticipaban una desaceleración.
El gobierno celebra esta posible baja, ya que el objetivo es mantener la inflación por debajo del 2%. Sin embargo, existe incertidumbre sobre la sostenibilidad de esta tendencia, ya que para julio se espera un repunte debido a factores estacionales, aumentos de tarifas y el comportamiento del dólar.
Los rubros con mayores aumentos proyectados incluyen equipamiento del hogar (3,9%), educación (3,5%) y vivienda (3%). Otros, como luz, gas y agua, también superan la inflación. Sorprende que alimentos y bebidas, uno de los rubros de mayor impacto en los hogares, presente un índice bajo, revirtiendo la tendencia de meses anteriores donde superaba la inflación general.