Se expresa incredulidad ante el acuerdo alcanzado por Montioliva con la FIFA y el FBI para prohibir la simbología política en el estadio. Se cuestiona cómo el gobierno argentino pudo aceptar estas condiciones, especialmente considerando la importancia de la causa Malvinas para el país.
Se confirma que el gobierno nacional se manifestó de acuerdo con la prohibición de banderas con contenido político. Se menciona que esta medida se aplicará en el estadio de Atlanta y en su entorno, generando preocupación sobre las restricciones que enfrentarán los hinchas argentinos.