Se implementarán accesos separados para los hinchas de Argentina e Inglaterra en el próximo partido del Mundial debido al alto riesgo de incidentes. La medida busca minimizar el contacto entre ambas aficiones.
Surge la duda sobre la factibilidad de esta medida, considerando que las entradas se venden hace meses y no hay distinciones de ubicación. Se reforzarán los controles policiales en la previa del encuentro para intentar prevenir disturbios, aunque lo que ocurra dentro o en las inmediaciones del estadio es una cuestión aparte.