En Dallas, la Casa de España rindió homenaje a los jugadores que ganaron la Copa del Mundo en 2010, incluyendo a Iker Casillas. El exarquero pronunció un emotivo discurso recordando la gesta y expresando su deseo de que España vuelva a alcanzar la final y obtener su segunda estrella.
Casillas manifestó la ilusión de revivir momentos mágicos y la convicción de que el equipo puede lograr el éxito en la semifinal contra Francia, soñando con la final en Nueva York.