El gobierno ha logrado consolidar su programa económico y legislativo, con expectativas de un segundo semestre favorable, especialmente si avanza con la reforma del Banco Central y la reforma política.
Se considera que los principales conflictos internos han sido desactivados, lo que reduce las posibilidades de disputas significativas entre figuras clave como Santiago Caputo y Karina Milei.
Con un campo de acción despejado y una oposición fragmentada, el gobierno tiene la oportunidad de avanzar en su agenda, siempre y cuando evite errores graves.