Se entrevista a una familia rosarina que se encuentra en Atlanta para presenciar el Mundial. La familia relata cómo obtuvieron las entradas a través de la FIFA de manera casi improvisada, comprando los pasajes antes de confirmar la entrada y luego resolviendo los detalles.
Se destaca el entusiasmo y la emoción de la familia por estar en el evento deportivo, describiendo el momento en que decidieron emprender el viaje como una sorpresa.