Se comparte la opinión de que separar el partido de fútbol de la guerra de Malvinas es crucial para no banalizar el conflicto bélico. Se menciona un video con un mensaje dirigido a los argentinos en este sentido.
Sin embargo, se reconoce que la idea de las Malvinas seguirá presente en el imaginario colectivo y será mencionada frecuentemente. La tensión reside en cómo gestionar esta carga histórica sin restarle importancia a la guerra ni magnificarla en el contexto deportivo.