Se analiza la estrategia comunicacional del gobierno de Javier Milei en relación al partido contra Inglaterra, señalando que una supuesta apropiación política del evento se desmoronó.
Se menciona la crítica de algunos sectores libertarios a Scaloni y Messi, y se contrasta con la figura de Maradona.
Se hace una referencia a la admiración del gobierno por Margaret Thatcher, un elemento que incomoda en el contexto del partido.