España avanzó a la final del Mundial tras vencer a Francia con una actuación contundente. El partido se definió con goles de Miquel Oyarzabal y Nico Williams, sentenciando el marcador 2-0.
Se destaca la superioridad española, la actuación del arquero Simón y la falta cometida por Lucas Diñe que resultó en un penal. A pesar de la derrota, se reconoce la calidad del equipo francés, aunque se señala que España demostró ser un "equipazo" regular en todas sus líneas.