Se analiza el partido de semifinales entre España y Francia, destacando el juego vistoso y la posesión de balón de España, que trasladó su esencia a la cancha. Se señala que, a pesar de la fortaleza del equipo español, figuras como Mbappé estuvieron desdibujadas y erráticas, continuando con un mundial poco favorable para él.
Se menciona el penal que puso a España en ventaja y la atención que requiere un jugador como Cucurella por sus diagonales. Se resalta que la figura del partido fue el equipo español, que se defiende con la pelota y juega a un ritmo superior al del campeonato. Figuras como Yamal y Williams, aunque no en su mejor versión, fueron importantes, y se contrasta con la falta de peso de los atacantes franceses como Mbappé, Dembélé y Olise.