Se analiza el partido entre España y Francia, destacando el dominio de España en la posesión del balón y la incapacidad de Francia para imponer su ritmo.
Chiquito García, desde Londres, comenta que España manejó la pelota durante todo el partido, impidiendo que Francia desarrollara su juego. Señala que enfrentar a una selección como España, que basa su fortaleza en la tenencia del balón, requiere una estrategia clara sobre cómo disputar la posesión o replegarse.
Se enfatiza que España, al llegar a la final, demuestra ser una selección muy bien estructurada y fuerte en el mediocampo, lo que le permitió superar a Francia, considerada por muchos como la mejor selección del mundial hasta ese momento.