El análisis post-partido de la semifinal del Mundial se centra en la contundente victoria de España sobre Francia. Se destaca que España dominó el encuentro de principio a fin, a diferencia de la final anterior donde Argentina sufrió ante Francia.
Se elogia la solidez del equipo español, su profundidad de banquillo y su juego ofensivo, aunque se señala al arquero como un punto débil. La falta de rebeldía de Francia, que perdió sin oponer resistencia, es un tema recurrente en el análisis.
Se repasan los rivales de Francia en el torneo, señalando que ninguno le exigió al máximo. La derrota ante España, a pesar de ser un gran equipo, deja un sabor amargo por la forma en que se produjo, sin lucha ni reacción por parte del equipo galo.