La emoción se apodera de los hinchas argentinos en Atlanta, donde el banderazo previo al partido contra Inglaterra se convierte en una muestra de fervor y esperanza.
Banderas de Messi y Maradona ondean en el aire, recordando a las glorias del fútbol argentino y alimentando el sueño de una nueva copa. La presencia de veteranos de Malvinas añade un componente patriótico a la celebración.
La multitud, estimada en más de 50.000 personas, vive un momento único, con la esperanza de ver a Argentina alzar el trofeo en lo que podría ser el último mundial de Lionel Messi.