La conmemoración de la "batalla del estadio Azteca" de 1986, en referencia al partido contra Inglaterra y los goles de Maradona, resuena en el imaginario colectivo argentino de cara al próximo encuentro mundialista.
Se debate si el partido contra Inglaterra debe ser visto solo como un evento deportivo o si carga con el peso histórico de la guerra de Malvinas, buscando una "revancha" simbólica. Frases como "humillar al que nos humilló" reflejan esta tensión.
Se cuestiona la banalización de la guerra al compararla con un partido de fútbol, mientras otros argumentan que el contexto histórico y emocional es ineludible, especialmente para figuras como Messi y el equipo nacional.