Se abordó la exigencia física del Mundial, destacando que los jugadores se encuentran en un límite de rendimiento debido a la competencia, los viajes extensos y los cambios de horario.
Se mencionó que un simple cambio de hora puede alterar significativamente la rutina y la adaptación de un deportista de alto rendimiento. Estos factores, sumados al desgaste acumulado, plantean un desafío adicional para los equipos en las etapas finales del torneo.