Existe una creciente tensión en el Golfo Pérsico, con la posibilidad de un ataque de Estados Unidos contra una central nuclear en Irán. Esto podría liberar partículas radiactivas, similar a lo ocurrido en 2025.
El conflicto se agrava con los ataques de Irán a países aliados de Estados Unidos, y la disputa por el control del estrecho de Hormuz. El precio del petróleo ha aumentado y las bolsas europeas han reaccionado negativamente.
El gobierno de Trump promociona estaciones de servicio con precios especiales, buscando mitigar el impacto del alza de combustible en la población, en un contexto de elecciones de medio término en noviembre.
La posibilidad de un ataque a la central nuclear iraní, que albergaría centrifugadoras para uranio enriquecido, es de una escala superior y podría salirse de control si ambos países no mantienen la prudencia.