El programa 'ADN Buena Salud' explicó cómo el cerebro contribuye a la formación y perpetuación de mitos y creencias falsas.
Se indicó que el cerebro tiende a buscar atajos y que la repetición de una información crea una ilusión de verdad. Las emociones, como el miedo, también juegan un papel crucial, ya que los recuerdos con carga emocional se graban más fácilmente. La memoria, además, no es un registro exacto, sino que reconstruye los hechos, lo que puede distorsionar la realidad.
Se mencionó que historias con elementos de miedo, como el "cuco", se repiten y se asimilan como verdaderas porque resultan familiares, sin que las personas busquen verificar su autenticidad.