La zona de Avenida Corrientes, cercana al Obelisco, se prepara para un gran despliegue de pantallas y bares que transmitirán el partido de Argentina contra Inglaterra, generando una alta expectativa.
Se anticipa una gran afluencia de público, comparable a la de otros partidos del Mundial, y se menciona la proximidad de pizzerías y locales gastronómicos reconocidos.
La gente en la calle muestra una mezcla de nerviosismo y confianza ante el crucial encuentro, con la esperanza de una victoria argentina.