Las expectativas para el partido entre Argentina y el rival a definir en la semifinal son de un encuentro "histórico". Se percibe una atmósfera diferente a la de una semifinal convencional, como la vivida anteriormente contra Croacia.
Se anticipa que el partido será una circunstancia particular que quedará grabada en la memoria de quienes lo presencien y disfruten, a pesar de los nervios y la ansiedad que pueda generar.