Se analiza la "guerra psicológica" entre Argentina e Inglaterra de cara al próximo partido del Mundial. Se destaca que Argentina la viene ganando por goleada debido a la presión que recae sobre Inglaterra, que lleva 60 años sin ganar títulos importantes y nunca se ha enfrentado a Messi en selecciones.
Se menciona la capacidad de Argentina para remontar partidos, como ocurrió contra Egipto. La autoridad con la que Messi sale a la cancha, como campeón del mundo, plantea un desafío adicional para el rival.
Se compara la situación con el partido de 1986 contra Maradona, y se señala que la presión sobre Inglaterra es inmensa, ya que no solo deben ganar, sino que tienen que arrebatarle el título a Argentina.