El sentimiento de los hinchas argentinos hacia el partido contra Inglaterra es profundo, marcado por la historia y el recuerdo de las Malvinas. Si bien se reconoce la importancia del encuentro, para muchos no es solo un partido más, sino un símbolo de reivindicación.
Se compara la carga emocional de este partido con finales pasadas, como las de 1986, 1990, Brasil y Qatar. La posibilidad de enfrentar y vencer a Inglaterra y luego a España en una hipotética final aviva el fervor y la esperanza de gloria para la selección argentina.