Dentro del índice de precios al consumidor de junio, los alimentos registraron un aumento del 1.3%, situándose por debajo del índice general. Sin embargo, se observan variaciones significativas entre productos.
El kilo de pan, según relevamiento del INDEC, aumentó un 4.1%, mientras que el asado, un corte tradicional argentino, experimentó una caída del 1.8%. Estos datos, si bien oficiales, no siempre reflejan la realidad inflacionaria que perciben los bolsillos de los ciudadanos.