Las autoridades de Atlanta han reforzado las medidas de seguridad ante la proximidad del partido entre Argentina e Inglaterra, ante la hipótesis de posibles atentados terroristas o actos de violencia por parte de "lobos solitarios" o hinchas violentos.
Se ha incrementado la presencia policial y militar en puntos estratégicos de la ciudad, incluyendo el estadio y zonas de concentración de aficionados. Además, se realiza un monitoreo constante de las redes sociales y comunicaciones para detectar cualquier indicio de amenaza.
El operativo de seguridad abarca desde la prevención de ataques terroristas hasta el control de la violencia de barras bravas argentinas y hooligans ingleses, demostrando la seriedad con la que se aborda este encuentro de alto riesgo.