Se reiteran dos preocupaciones principales respecto a la seguridad del partido: la dificultad para diferenciar hinchas en las tribunas laterales y el control del consumo de alcohol. A pesar de que se retiran las botellas, el consumo de cerveza podría llevar a la pérdida de los frenos inhibitorios.
Se advierte que esto podría afectar la "elegancia" de los festejos y generar situaciones de riesgo. Se enfatiza la necesidad de ser cuidadosos y evitar cruces con la policía.